Del primer "sí" a producción, en cuatro fases. Auditoría, prepago, activación, expansión. Sin ambigüedad. Sin sorpresas. Sin contratos largos antes de probar.
Comprar software es comprar un manual. Te dan acceso, te dan documentación, te dejan resolverlo. Lo de Socio Virtual no se parece a eso porque lo que entregamos no es software: entregamos un nuevo integrante para tu empresa. Eso requiere otra forma de empezar.
Un Operante necesita conocer tu negocio antes de ejecutar nada. Necesita ver cómo se cargan hoy los pedidos, qué reglas usa Gisel para aplicar descuentos, qué clientes trabajan a canje, qué proveedores tienen rebates abiertos. Sin ese contexto, cualquier ejecución es ruido. Con ese contexto, cada acción del Operante se siente como si la hiciera alguien que viene trabajando en la empresa hace años.
Por eso el fulfillment de SV no es una "instalación". Es un proceso de incorporación. Cuatro fases. Cada una con un entregable concreto, una duración acotada y un costo definido. Si una fase no genera valor visible, no avanzamos a la siguiente.
El recorrido total — desde la primera llamada hasta tener el Operante ejecutando trabajo real en producción — toma típicamente entre 4 y 7 semanas. La expansión a nuevas áreas no tiene calendario fijo: la conversación se abre cuando vos recargás créditos por segunda vez sin que nosotros te lo pidamos. Esa es la señal.
La auditoría es el único trabajo que SV hace gratis. Y es el más exigente para nosotros. En esta fase no estamos vendiendo: estamos entendiendo. Si después de la auditoría llegamos a que el Operante no te conviene, te lo decimos.
Una llamada inicial de 45–60 minutos. Después, ponernos en contacto con 3–5 personas del equipo (una por rol clave) para sus discovery individuales. Total de tu tiempo en la fase: aproximadamente 3–4 horas distribuidas en 2 semanas. Nada más.
Si en esta fase descubrimos que tus tareas administrativas son demasiado heterogéneas para que el Operante las absorba con calidad, o que el ROI proyectado no es claramente positivo, te lo decimos sin avanzar. La auditoría protege tu tiempo y nuestra reputación al mismo tiempo.
Si la auditoría confirma fit, en la misma semana se cierra el piloto. La conversación es directa: te mostramos la propuesta de HHA estimadas, el precio y los términos. Si te cierra, comprás un paquete de créditos prepagos y arrancamos. Sin contrato anual. Sin piso mensual obligatorio. Sin dependencia de tu directorio para una cifra de USD 400–1.000.
Para una empresa grande (distribuidora agro USD 20–40M, lubricentro multi-sucursal, etc.), el piloto típico es:
| Tier | HHA prepagas | Costo upfront | Cobertura |
|---|---|---|---|
| Piloto base | 80 – 200 HHA | USD 400 – 1.000 | ~30–45 días en 1 área priorizada |
Transferencia bancaria local o internacional. Comprobante manual emitido por SV. En el primer cliente todavía no usamos pasarelas automáticas — preferimos entender la fricción real antes de automatizar el pago. Si te resulta más cómodo otra modalidad, lo conversamos.
Acá es donde el Operante entra a tu empresa. La activación está dividida en tres tiempos: setup técnico, shadow mode, y producción supervisada. Cada tiempo tiene un objetivo distinto y la transición entre ellos no es automática — la habilitamos cuando los datos del tiempo anterior la justifican.
El Operante ejecuta solo, en producción real. Tu equipo lo supervisa por excepción — no por defecto. Cada acción queda firmada criptográficamente en el Audit Trail. Si una tarea consume más turnos que el umbral acordado (señal de que el agente se está trabando), escala automáticamente al equipo SV con todo el contexto. Nunca te quedás sin respuesta.
El corte por saldo cero existe para protegerte, no para ahorrarnos a nosotros. Si tenés una semana de pico y consumís más HHA de las estimadas, te avisamos antes de que el Operante se detenga. La conversación pasa a comercial, no se rompe la operación.
La expansión no la disparamos nosotros — la disparás vos. Cuando recargás créditos por segunda o tercera vez sin que tengamos que pedírtelo, sabemos que el Operante se incorporó al funcionamiento real de la empresa. Esa es la señal.
En ese momento abrimos la conversación de contrato anual base uso, con un plan personalizado para sumar nuevas áreas — cobranzas, planificación consultiva, compliance del productor, financiamiento, lo que tenga sentido en tu caso. La estructura del contrato es la misma del piloto (HHA, prepago, transparencia), pero con volumen comprometido y previsibilidad para los dos lados.
Una HHA es una hora de trabajo administrativo humano desplazada por el Operante. Se mide por tarea-tipo, no por tiempo de ejecución del agente ni por tokens consumidos. Cada tarea-tipo tiene un factor HHA acordado con el cliente.
El cobro se dispara únicamente cuando se cumple el objetivo de la tarea — no por intentos, no por turnos del agente. Si una cotización falla y nunca se emite el PDF, no se factura.
Hoy hay un solo factor empíricamente respaldado por uso real: cotización emitida. El resto son hipótesis razonables que se calibran con cada cliente nuevo durante la auditoría y el shadow mode. Esta tabla no es definitiva — se completa y ajusta con la operación real.
| Tarea-tipo | Factor HHA | Evento que dispara cobro | Estado |
|---|---|---|---|
| Cotización emitida | 0,5 | PDF generado y enviado al cliente | Validado |
| Carga de pedido en sistema | 0,25 | Pedido confirmado en ERP | Hipótesis |
| Conciliación de cobranza | 0,4 | Cobro matcheado y registrado | Hipótesis |
| Alta de cliente | 0,3 | Cliente creado completo en ERP | Hipótesis |
| Reporte gerencial | 2,0 | Reporte enviado al destinatario | Hipótesis |
| Atención WhatsApp hasta cierre | 0,3 | Conversación cerrada con resolución | Hipótesis |
| Comunicación masiva | 0,05 / contacto | Mensaje entregado | Hipótesis |
Las cuatro fases están diseñadas para resolver un problema específico: la confianza no se compra con una propuesta comercial. Se construye con un primer paso de bajo riesgo (auditoría gratis), un primer compromiso pagable (piloto USD 400–1.000), una primera ejecución verificable (shadow mode antes de producción) y una primera expansión orgánica (vos recargás cuando el valor es real).
Si en cualquier momento ese arco se rompe — si la auditoría no muestra fit, si el shadow mode revela que las tareas son más heterogéneas de lo esperado, si las HHA proyectadas no se materializan — paramos. No avanzamos a la siguiente fase para cumplir un calendario interno nuestro. El proceso está diseñado para que sea fácil para vos decir que no. Esa simetría es lo que hace que cuando decís que sí, los dos sepamos que es un sí real.
Si tu empresa califica para auditoría — distribuidora agropecuaria USD 20–40M con sistema de gestión propio y un equipo administrativo entre 10 y 18 personas — escribinos y la coordinamos esta misma semana.