Lee facturas, recibos y comprobantes de pago vengan como vengan, los carga en tu sistema de gestión con el dato correcto y deja la registración cerrada. El trabajo que hoy ocupa a varias personas de Administración, hecho en el momento que entra el papel.
Toma el remito como llegue, foto del chofer por WhatsApp, PDF, papel escaneado, lo interpreta y lo deja cargado y listo para controlar contra la orden y la factura. La tarea que hoy salta de mano en mano hasta que alguien la pasa.
El pedido del cliente entra por WhatsApp y queda como orden de venta dentro del sistema, con cliente, producto y precio de la lista que corresponde. No espera turno en el cuello de Administración: entra y queda cargado.
Arma la cotización con productos, cantidades y el precio de la lista de cada cuenta, y la manda al cliente en el momento. El ida y vuelta que hoy depende de que un vendedor tenga la lista a mano queda resuelto a cualquier hora.
Cada venta confirmada queda facturada en tu sistema con el comprobante que corresponde, sin que un administrativo la vuelva a escribir. El paso que hoy traba el cierre del día porque alguien tiene que sentarse a emitir uno por uno.
Cruza el banco contra el sistema y contra la registración contable, marca cada diferencia y deja la conciliación cerrada. Lo mismo da quinientos movimientos que quince mil: no se cansa ni pide refuerzo a fin de mes.
Emite la orden de compra al proveedor y, cuando llega la mercadería, controla remito contra orden contra factura y avisa antes de que se pague de más. El control que hoy se hace a ojo cuando hay tiempo, hecho en cada recepción.
El productor pregunta por su saldo y recibe su cuenta corriente, facturas y comprobantes en PDF al instante, a cualquier hora, sin que nadie frene lo que está haciendo para armarlo. La consulta que hoy interrumpe a media oficina.
Detecta las cuentas vencidas, hace el seguimiento cliente por cliente y aplica la política de la empresa: los plazos y descuentos que cada cuenta tiene pactados. El recordatorio que un solo vendedor nunca llega a hacer, a cientos en una pasada.
Cuando se mueve el dólar o llega la lista nueva del proveedor, recotiza y deja los precios al día en el sistema, y cuando hace falta una equivalencia busca la referencia en la web. Nadie vende a precio viejo porque la actualización quedó pendiente.